¿Sabías que una de las enfermedades más comunes en el mundo de la nutrición es la intolerancia a la lactosa? A pesar de no ser una enfermedad grave, sus consecuencias son molestas para el día a día.

 

¿Qué es la lactosa?

La lactosa es un azúcar que se encuentra en productos lácteos como el yogurt o el queso. Para digerir la lactosa es necesaria una enzima, la lactasa. Cuando nuestro organismo no produce suficiente lactasa no podemos digerir los alimentos con lactosa y aparece la intolerancia a la lactosa.

 

¿Cuáles son los síntomas a la intolerancia?

Los síntomas de la intolerancia a la lactosa son la inflamación abdominal, la pérdida de apetito, la diarrea o la anemia.

 

¿Qué pasa si soy intolerante a la lactosa?

  •       Tener intolerancia a la lactosa no significa que no puedas consumir ningún alimento con lactosa. Cada cuerpo tolera una cantidad de lactosa diferente, por lo que habrá personas que no podrán ingerir ningún alimento con lactosa y otras que sí podrán ciertas cantidades.

 

  •   Los productos que contienen lactosa se pueden sustituir por otros sin lactosa (a día de hoy hay una gran variedad de productos sin lactosa en el mercado), o por alimentos como las bebidas de soja, de arroz o de almendra.

 

  •       Hay que tener en cuenta que la lactosa también se encuentra en otros alimentos, como en el chocolate. Si eres intolerante, es importante comprobar las etiquetas antes de consumir cualquier producto.

 

  •       Si tienes cualquier duda sobre tu dieta, lo mejor es acudir al médico.